Si un pago sin contacto no se procesa, normalmente se debe a la tarjeta, al terminal o a los límites de la transacción.
1. Revisa tu tarjeta
Daño de la tarjeta: Busca desgaste o daños visibles. Si la tarjeta está dañada, solicita un reemplazo.
Posición de la tarjeta: Sostén la tarjeta plana, a 2–3 cm directamente sobre el símbolo de pago sin contacto. Mover o inclinar la tarjeta durante el toque puede hacer que falle la lectura.
2. Revisa el terminal
Sin soporte para pago sin contacto: No todos los terminales aceptan pagos sin contacto. Si no ves el símbolo de pago sin contacto, inserta la tarjeta en su lugar.
Lector débil o defectuoso: Algunos terminales tienen problemas intermitentes con el pago sin contacto. Prueba con otro terminal o inserta la tarjeta.
Software desactualizado: El software de terminales antiguos puede rechazar ciertas tarjetas. Pide al comercio que procese el pago de otra manera (por ejemplo, chip y PIN).
3. Revisa los límites y las restricciones
Límite de pago sin contacto alcanzado: En muchas regiones, los pagos sin contacto tienen un importe máximo. Por encima de ese límite, tendrás que usar chip y PIN.
Demasiados toques rápidos: Varios pagos sin contacto en rápida sucesión pueden activar controles de seguridad. Espera un momento y vuelve a intentarlo, o usa tu PIN.
Restricciones del comercio o de la región: Algunas industrias o regiones no admiten pagos sin contacto. Esto lo establece el comercio o la normativa local, no tu tarjeta.
¿Sigue sin funcionar?
Prueba a insertar la tarjeta y escribir tu PIN.
Verifica que tu tarjeta esté activa y en buen estado en la RedotPay app.
